Pues sí que era y es importante la manzana; nos acordamos cuando eramos pequeños y suponía una fuente de ingresos porque vendíamos la manzana para los llagareros.
En esta temporada comíamos mucha compota en casa y las recogíamos a mano para guardar en el horru y así tener manzanas para el invierno.
Había llagares privados casi en todos los pueblos y se iban turnando los vecinos para mayar, se ayudaban unos a otros … !una fiesta!
El manzano tiene una propiedad que afecta directamente la producción de sidra, la vecería. Esto consiste en que un año, el árbol produce bastante manzana y al siguiente poca. Por eso, la manzana de sidra se recoge más en una cosecha que en la siguiente.
Los lagares tienen en cuenta esto a la hora de elaborar una mayor cantidad en el año de mayor cosecha.
A partir de finales de septiembre y hasta finales de octubre, se recoge la manzana, aunque todo depende de la variedad y de las condiciones climatológicas. Nunca se han de recoger las manzanas del suelo, llamadas del sapo, porque al ser excesivamente tempranas, no sirven para fabricar sidra al no ser admitidas por su excesiva maduración y no proporcionar la calidad deseada.
Toda una tradición en los pueblos y casas en la comarca de Picos de Europa.
